El fraude por suplantación de identidad ocurre cuando un delincuente se hace pasar por otra persona, ya sea física o jurídica, sin su consentimiento, para cometer actos ilícitos.
El objetivo de la suplantación de identidad suele ser acceder a información confidencial, abrir productos bancarios o sacar dinero de ellos, efectuar compras, o realizar otras acciones fraudulentas. Este tipo de fraude es cada vez más común debido al uso masivo de tecnologías digitales y la gran cantidad de información personal disponible en línea.
En los últimos años los fraudes a compañías Fintech, banca tradicional, seguros, telecomunicaciones y retail, entre otras, han aumentado debido al crecimiento exponencial de las operaciones digitales.